Hay una pregunta que el ser humano no puede dejar de hacerse. No importa la época, no importa la cultura. ¿Qué es el amor? ¿Y tiene rostro?
Durante siglos la filosofía caminó hasta el borde de esa pregunta y allí se detuvo: la razón puede señalar el umbral, pero no habita lo que hay detrás. Esta obra recoge ese camino y se atreve a cruzarlo.




